100 años de servicio educativo del colegio Franciscano de Potosí
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DIS CI PLIN A Y T RA BAJO , ¡VIVA EL F RA NCI SC AN O!
ANIVERSARIO. El colegio Franciscano ha cumplido 100 años de trabajo en Potosí. Alumno y ex alumnos honraron al establecimiento que ha marcado un hito en la educación boliviana.
Bajo la premisa ¡Disciplina y Trabajo!, padres franciscanos, estudiantes, padres de familia y ex alumnos desde la década de los '40 hasta la primera promoción mixta del año pasado festejaron a lo grande el centenario de creación del colegio particular Franciscano. Sin duda, el acto central y desfile fueron lo más destacable porque en esa actividad participaron ex alumnos de la promoción 1946, cuya edad bordea entre los 74 y 76 años, incluso más. Para el festejo, en muchos casos, los ex alumnos llegaron del exterior e interior del país, donde actualmente radican y trabajan. Los ex del colegio fueron los más números en el desfile y, visiblemente emocionados, marcharon con la frente en alto, sacando pecho frente a su colegio que fue edificado a inicios del siglo XX, lugar donde es el convento de San Antonio de Padua. Los niños y jóvenes que actualmente estudian bajo los valores de la vida cristiana no se quedaron atrás, pues con gallardía rindieron homenaje a su establecimiento educativo que los acoge bajos los arcos antiguos del viejo convento. El principio de las autoridades educativas y el plantel docente es el de formar personas desde una perspectiva cristiana católica franciscana, con carácter humanista e intercultural, sobre la base de un servicio educativo en valores y de calidad que prepare para la vida plasmando los ideales que inspiraron a los franciscanos misioneros. La finalidad del colegio es hacer que el educando salga con una mente fuerte en conocimientos intelectuales y científicos, y con profundos sentimientos de justicia y moral, capacitándole de esta manera para una futura profesionalización. De modo que ocupe el día de mañana un puesto digno en la sociedad. "Fue un sueño cuando llegué el año 1991 a esta gran misión educativa. Recibo como el mejor momento de compartir, tener a los padres que comandaron las Bodas de Oro y Diamante y llegar a los 100 años' es una alegría, sólo pido que sigan creyendo en Ios colegios católicos", mencionó visiblemente emocionado Fray Justo Rocha, director del Franciscano. Rocha es considerado como el padre amigo porque siempre está pendiente de todo cuanto le ocurre al estudiante, además es consejero para que las dificultades que tenga un estudiante se puedan resolver. Sin embargo, cuando se trata de ser estricto, lo es y es inflexible al momento de decidir o resolver algunos problemas que pueden suscitarse en el colegio.
Finalmente, en el principal acto de los "panchos" habló Javier Simons a nombre de los ex alumnos, quien dijo que el trabajo debe continuar para seguir formando gente de bien y continuar trabajando sembrando la semilla para encontrar el fruto de la profesionalización. Destacó que ex alumnos se han convertido en ministros, autoridades principales que manejan el aparato estatal, cuyos hombres rindieron homenaje a los cien años de su querido colegio.
LOS PRIMEROS ALUMNOS
De acuerdo a los datos históricos que existen en el establecimiento educativo, Casimiro Velásquez fue el primer alumno que registró su inscripción el 15 de diciembre de 1908. Ese año, un total de 256 alumnos se inscribieron para formar parte del primer curso con que comenzaron las actividades curriculares del colegio católico en la Villa Imperial. Una resolución suprema del 20 de febrero de 1909 autorizó oficialmente su funcionamiento, gracias a la solicitud que hizo el padre Apolinar Simoni conjuntamente algunas autoridades de educación de la universidad potosina que presionaron para que este proyecto educativo salga viento en popa.
No obstante, a recibir la aceptación fueron los padres franciscanos los que a través de las misas que celebraban invitaban a los padres de familia a inscribir a sus hijos en el recinto educativo católico. El libro de inscripciones en su apertura fue bendecido por el padre Sargenti, pidiendo a Dios que "sea en buena hora la tarea a la que se daba la comunidad franciscana". Así dan cuenta los archivos históricos con los que cuenta San Antonio de Padua. Finalmente, la inscripción de los alumnos se cerró el 31 de diciembre de 1908. El estudiante Julio Chávez fue el último en registrarse y con él hacían un total de 256 alumnos, con los que el Colegio Franciscano el 16 de enero de 1909 inició sus actividades. El Colegio Particular Franciscano fue el primer centro educativo católico en abrirse en la Villa Imperial, cuyo objetivo era hacer el bien social para que los hijos de los mineros estudien bajo los principios de la Iglesia Católica. Durante sus primeros años solamente contempló la sección de la escuela primaria. Su primer director fue Apolinar Simoni, quien estuvo acompañado por: José María Gentili, Salvador Sargento, Joaquín Pacifici, Hiiginio Reynaldi, y los presbíteros Celerino Arraya y Juan Carlos Serrudo, como profesores invitados. A medida que los años transcurrieron creció la urgencia de una mejor atención en la formación de los adolescentes y es así cómo a partir de 1942 se inició con el nivel secundario. El año 1947 salieron los primeros bachilleres del Colegio Particular Franciscano. A partir de ese año, el colegio fue convirtiéndose en uno de los más distinguidos de la ciudad, pues pasaron por sus aulas ilustres y distinguidos profesores, lo que dio mayor prestigio y distinción con merecimientos propios. Con el paso del tiempo su crecimiento fue constante y acorde a los cambios de la modernidad. Es así que desde su origen fue colegio sólo de varones. El año 2005 se convirtió en mixto, funcionando así desde entonces. La primera promoción mixta egresó la gestión pasada, cuando jóvenes y señoritas recibieron el cartón de bachilleres en humanidades. LOS DATOS ✔ La primera promoción de los estudiantes del Colegio Particular Franciscano salió en 1947. ✔ La banda de guerra fue fundada por Bernardino Rivera, actualmente Obispo Auxiliar Emérito de Potosí, en 1959. ✔ Su actual director es el padre Justo Rocha. ✔ Su fiesta es el 13 de junio en honor al patrono de San Antonio de Padua. ✔ Cuenta con una infraestructura adecuada en base a los cimientos antiguos.
✔ Recibió distinciones y condecoraciones por el servicio educativo que ofrece. ✔ Contribuye de manera permanente al perfeccionamiento y desarrollo científico, tecnológico y pedagógico.
TEXTO: Marbin Valda FUENTE: EL POTOSÍ -5/07/2009-
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ANIVERSARIO. El colegio Franciscano ha cumplido 100 años de trabajo en Potosí. Alumno y ex alumnos honraron al establecimiento que ha marcado un hito en la educación boliviana.
Bajo la premisa ¡Disciplina y Trabajo!, padres franciscanos, estudiantes, padres de familia y ex alumnos desde la década de los '40 hasta la primera promoción mixta del año pasado festejaron a lo grande el centenario de creación del colegio particular Franciscano. Sin duda, el acto central y desfile fueron lo más destacable porque en esa actividad participaron ex alumnos de la promoción 1946, cuya edad bordea entre los 74 y 76 años, incluso más. Para el festejo, en muchos casos, los ex alumnos llegaron del exterior e interior del país, donde actualmente radican y trabajan. Los ex del colegio fueron los más números en el desfile y, visiblemente emocionados, marcharon con la frente en alto, sacando pecho frente a su colegio que fue edificado a inicios del siglo XX, lugar donde es el convento de San Antonio de Padua. Los niños y jóvenes que actualmente estudian bajo los valores de la vida cristiana no se quedaron atrás, pues con gallardía rindieron homenaje a su establecimiento educativo que los acoge bajos los arcos antiguos del viejo convento. El principio de las autoridades educativas y el plantel docente es el de formar personas desde una perspectiva cristiana católica franciscana, con carácter humanista e intercultural, sobre la base de un servicio educativo en valores y de calidad que prepare para la vida plasmando los ideales que inspiraron a los franciscanos misioneros. La finalidad del colegio es hacer que el educando salga con una mente fuerte en conocimientos intelectuales y científicos, y con profundos sentimientos de justicia y moral, capacitándole de esta manera para una futura profesionalización. De modo que ocupe el día de mañana un puesto digno en la sociedad. "Fue un sueño cuando llegué el año 1991 a esta gran misión educativa. Recibo como el mejor momento de compartir, tener a los padres que comandaron las Bodas de Oro y Diamante y llegar a los 100 años' es una alegría, sólo pido que sigan creyendo en Ios colegios católicos", mencionó visiblemente emocionado Fray Justo Rocha, director del Franciscano. Rocha es considerado como el padre amigo porque siempre está pendiente de todo cuanto le ocurre al estudiante, además es consejero para que las dificultades que tenga un estudiante se puedan resolver. Sin embargo, cuando se trata de ser estricto, lo es y es inflexible al momento de decidir o resolver algunos problemas que pueden suscitarse en el colegio.
Finalmente, en el principal acto de los "panchos" habló Javier Simons a nombre de los ex alumnos, quien dijo que el trabajo debe continuar para seguir formando gente de bien y continuar trabajando sembrando la semilla para encontrar el fruto de la profesionalización. Destacó que ex alumnos se han convertido en ministros, autoridades principales que manejan el aparato estatal, cuyos hombres rindieron homenaje a los cien años de su querido colegio.
LOS PRIMEROS ALUMNOS
De acuerdo a los datos históricos que existen en el establecimiento educativo, Casimiro Velásquez fue el primer alumno que registró su inscripción el 15 de diciembre de 1908. Ese año, un total de 256 alumnos se inscribieron para formar parte del primer curso con que comenzaron las actividades curriculares del colegio católico en la Villa Imperial. Una resolución suprema del 20 de febrero de 1909 autorizó oficialmente su funcionamiento, gracias a la solicitud que hizo el padre Apolinar Simoni conjuntamente algunas autoridades de educación de la universidad potosina que presionaron para que este proyecto educativo salga viento en popa.
No obstante, a recibir la aceptación fueron los padres franciscanos los que a través de las misas que celebraban invitaban a los padres de familia a inscribir a sus hijos en el recinto educativo católico. El libro de inscripciones en su apertura fue bendecido por el padre Sargenti, pidiendo a Dios que "sea en buena hora la tarea a la que se daba la comunidad franciscana". Así dan cuenta los archivos históricos con los que cuenta San Antonio de Padua. Finalmente, la inscripción de los alumnos se cerró el 31 de diciembre de 1908. El estudiante Julio Chávez fue el último en registrarse y con él hacían un total de 256 alumnos, con los que el Colegio Franciscano el 16 de enero de 1909 inició sus actividades. El Colegio Particular Franciscano fue el primer centro educativo católico en abrirse en la Villa Imperial, cuyo objetivo era hacer el bien social para que los hijos de los mineros estudien bajo los principios de la Iglesia Católica. Durante sus primeros años solamente contempló la sección de la escuela primaria. Su primer director fue Apolinar Simoni, quien estuvo acompañado por: José María Gentili, Salvador Sargento, Joaquín Pacifici, Hiiginio Reynaldi, y los presbíteros Celerino Arraya y Juan Carlos Serrudo, como profesores invitados. A medida que los años transcurrieron creció la urgencia de una mejor atención en la formación de los adolescentes y es así cómo a partir de 1942 se inició con el nivel secundario. El año 1947 salieron los primeros bachilleres del Colegio Particular Franciscano. A partir de ese año, el colegio fue convirtiéndose en uno de los más distinguidos de la ciudad, pues pasaron por sus aulas ilustres y distinguidos profesores, lo que dio mayor prestigio y distinción con merecimientos propios. Con el paso del tiempo su crecimiento fue constante y acorde a los cambios de la modernidad. Es así que desde su origen fue colegio sólo de varones. El año 2005 se convirtió en mixto, funcionando así desde entonces. La primera promoción mixta egresó la gestión pasada, cuando jóvenes y señoritas recibieron el cartón de bachilleres en humanidades. LOS DATOS ✔ La primera promoción de los estudiantes del Colegio Particular Franciscano salió en 1947. ✔ La banda de guerra fue fundada por Bernardino Rivera, actualmente Obispo Auxiliar Emérito de Potosí, en 1959. ✔ Su actual director es el padre Justo Rocha. ✔ Su fiesta es el 13 de junio en honor al patrono de San Antonio de Padua. ✔ Cuenta con una infraestructura adecuada en base a los cimientos antiguos.
✔ Recibió distinciones y condecoraciones por el servicio educativo que ofrece. ✔ Contribuye de manera permanente al perfeccionamiento y desarrollo científico, tecnológico y pedagógico.
TEXTO: Marbin Valda FUENTE: EL POTOSÍ -5/07/2009-
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